RESUMEN
RESUMEN
EJEMPLO
Imagina que tienes que resumir el siguiente texto:
✈️ NEFERTARI VA LISTA 🏺
Acabo de leer no sé dónde que la tumba de Nefertari, consorte que fue del faraón Ramsés II, ha sufrido más daños a causa de las visitas turísticas en poco más de medio siglo que durante los tres mil tacos de calendario que permaneció oculta. Siete millones de visitantes son muchos, y desde la humedad de la respiración hasta las manos que tocan las paredes, y el polvo, y el Te amo Jennifer, y la lata de Coca Cola que se derrama encima del mural de treinta siglos, aquello está hecho una lástima. Ni siquiera las restricciones impuestas tras la última restauración solucionan el problema. Así que la tal Nefertari va lista de papeles a corto plazo.
Pero no se trata sólo de la chica egipcia esa. Podemos citar los frescos del Vaticano acribillados por nombres y mensajes de turistas, las botellas vacías que llenan las calles y canales de Venecia, los azulejos arrancados de Lisboa, los bellísimos rincones, muros o pinturas machacados por gentuza sin conciencia en Sevilla, Paris, Córdoba, Santiago, Florencia o Viena, para comprender que algo se está yendo de vareta en esto del turismo popular, de masas o cómo diablos queramos llamarlo. De hecho, uno hasta se pregunta si las palabras turismo y masas son compatibles. O si el término popular es hoy combinable con la palabra cultura. O para ser más exactos, si todos los turistas tienen el mismo derecho a acceder a todas partes. Y la desoladora respuesta es que sí. Que, para bien o para mal, nadie puede negarles, negarnos ese derecho. Esa espeluznante conquista social. Y en el futuro ya siempre será así, o será peor.
Irse al carajo destruyendo los restos de nuestra memoria, supongo, forma parte inevitable del tiempo y de la vida. Incluso en lo que se refiere a la memoria de la Humanidad. Somos demasiados los que hemos adquirido el derecho a invadir, degradar y arrasar impunemente lugares que costaron muchos siglos y esfuerzos conservar. Pero además, como éstos son tiempos en que lo malo y lo estúpido suele ir vinculado a la ordinariez, resulta que lo hacemos alfombrando esa memoria con latas vacías y mondas de naranja, marcando piedras, muros o pinturas con nuestras iniciales y declaraciones de principios, sin el menor interés por enterarnos de la historia y circunstancias de las reliquias que destruimos. Con el único objeto de hacernos una puta foto.
Mirémonos despacio, por el amor de Dios. Pasamos por los sitios a centenares y en tropel, detrás del guía, a toda prisa y sin enterarnos de nada, con el gesto bovino de quien únicamente espera la vista conocida, el cuadro famoso, la torre inclinada, para inmortalizarse a sí mismo con vídeo o fotografía en un escenario que sólo interesa porque sale en las postales y en las películas. El resto nos importa una puñetera mierda. Recorremos el mundo sin saber siquiera dónde hemos estado; sin cambiar una sola palabra con los habitantes del lugar, sin entrar en un café, sin pisar una calle que no esté programada en los malditos itinerarios turísticos oficiales. Somos zombies boquiabiertos y grotescos, incapaces de registrar en la retina sino lo que de antemano estamos programados para ver. Y así, después, cuando en el cine sale la torre Eiffel, puede oírsenos decir a la legítima, en tono viajado y cosmopolita: "Mira, Paris".
Si fuéramos inofensivos, todo eso sería asunto de cada cual. Pero no somos inofensivos: ocupamos espacio, hacemos ruido, dejamos sucias huellas, fastidiamos a los turistas individuos de verdad, esos que si andan por el mundo a la búsqueda de una explicación, un recuerdo, un matiz. Los que viajan para conseguir cultura y conocimiento. Esos que, agazapados en un rincón del museo o de la iglesia, esperan pacientemente a que desfile la infame tropa para quedarse de nuevo cara a cara con el cuadro, el retablo, el misterio de sí mismos que intentan desvelar merced a esas reliquias de la memoria. En otro tiempo, sólo quienes tenían dinero, o quienes no lo tenían pero estaban dispuestos a hacer el esfuerzo necesario, accedían a ese tipo de lugares. Y el que no, pues no. Eso era injusto, por supuesto; pero favorecía una especie de selectividad práctica: uno valora más aquello que consigue con dinero, dificultad o sacrificio. Además, entonces la gente aspiraba a parecer culta y educada, aunque no lo fuera. Se guardaban las maneras, y al final ya no era tanto cuestión de pasta, sino de actitudes acordes con el lugar a visitar: éste ejercía una influencia benéfica sobre el turista. Ahora ocurre justo lo contrario. Quizás, porque a cualquier animal borracho de cerveza, echar una meada en una esquina oscura del Duomo de Florencia le sale por cuatro duros si lo hace con desayuno incluido, en días azules y en compañía de otros cinco mil.
Arturo Pérez Reverte, 25 de febrero de 1996
1️⃣Lo primero que debemos hacer es intentar comprender el sentido general del texto. También es aconsejable en esta primera lectura subrayar las palabras cuyo significado no conocemos, intentando deducir su significado por el contexto.
2️⃣En segundo lugar, leeremos una vez más el texto intentando subrayar: a) la tesis; b) las ideas principales; c) las ideas secundarias.
📝 Tema
El impacto negativo del turismo de masas sobre el patrimonio histórico y cultural.
🎯 Tesis
El turismo de masas, aunque sea un derecho adquirido, está destruyendo y degradando el patrimonio histórico y cultural porque muchos visitantes carecen del respeto, la educación y el interés necesarios para conservarlo.
💡 Ideas principales
La tumba de Nefertari.
Los frescos del Vaticano.
Los canales de Venecia llenos de basura.
Los azulejos arrancados de Lisboa.
Los monumentos dañados en Sevilla, París, Córdoba, Santiago, Florencia o Viena.
Tocar las paredes.
Escribir nombres y mensajes.
Tirar basura.
Derramar bebidas.
Rayar piedras y pinturas.
Dejar iniciales.
Hacer fotografías sin interés cultural.
Sigue al guía sin prestar atención.
Solo busca los lugares famosos.
No habla con la población local.
No conoce la historia del lugar.
Sigue itinerarios prefijados.
Viaja para fotografiarse, no para aprender.
Antes viajar requería dinero o sacrificio.
Ese esfuerzo hacía valorar más el patrimonio.
Hoy el acceso es mucho más fácil.
Se han perdido muchas normas de respeto y comportamiento.
El turismo de masas es una "espeluznante conquista social".
Los turistas se comportan como "zombies boquiabiertos".
Prima la ordinariez sobre la cultura.
🚫 Información accesoria (no imprescindible en un resumen)
La humedad de la respiración.
El grafiti "Te amo Jennifer".
La lata de Coca-Cola.
Las mondas de naranja.
La torre Eiffel.
La frase «Mira, París».
La meada en el Duomo de Florencia.
La referencia a "días azules y en compañía de otros cinco mil".
Las enumeraciones largas de ciudades.
Las expresiones coloquiales e irónicas del autor.
3️⃣Por último, repasaremos mentalmente o en nuestros apuntes la RÚBRICA PARA EVALUAR UN RESUMEN antes de escribir el resumen.