Los textos expositivo-argumentativos combinan dos modalidades discursivas: la exposición, cuya finalidad es presentar, explicar o aclarar información sobre un tema, y la argumentación, cuyo objetivo es defender una tesis, justificar una opinión o convencer al receptor mediante razones y argumentos.
En estos textos, el emisor no se limita a informar sobre una realidad, sino que también la interpreta, la valora y, generalmente, adopta una postura ante ella.
Por tanto, presentan una doble intención comunicativa:
Finalidad expositiva: transmitir información, explicar hechos, definir conceptos y facilitar la comprensión de un asunto. Predomina la función referencial o representativa del lenguaje.
Finalidad argumentativa: defender una tesis, valorar hechos, aportar argumentos e influir en la opinión del receptor. Pueden intervenir las funciones apelativa y expresiva del lenguaje.
Ambas modalidades suelen aparecer integradas: la información expositiva proporciona los conocimientos y datos necesarios para comprender el tema, mientras que la argumentación permite interpretar esa información y defender una determinada posición.
Son habituales en artículos de opinión, editoriales, ensayos, columnas periodísticas, textos divulgativos de carácter valorativo y otros discursos académicos o periodísticos.
Importante: no todos los textos expositivo-argumentativos presentan las mismas características lingüísticas. Su aparición depende del tema, del género textual, del destinatario y, especialmente, del grado de objetividad o subjetividad del emisor.
1. Uso de la tercera persona gramatical. Aporta distanciamiento y contribuye a presentar la información de manera objetiva. Ejemplo: «Los jóvenes utilizan diariamente las redes sociales». [EXPOSICIÓN]
2. Uso de la primera persona del singular. Permite al emisor manifestar explícitamente su opinión o implicación personal. Ejemplo: «Considero que esta medida resulta insuficiente». [ARGUMENTACIÓN]
3. Uso de la primera persona del plural. Puede incluir al receptor en el razonamiento, crear complicidad o expresar una perspectiva colectiva. Ejemplo: «Debemos reflexionar sobre las consecuencias de nuestras decisiones». [ARGUMENTACIÓN]
4. Predominio del presente de indicativo. Se utiliza para expresar hechos, realidades generales, conocimientos y afirmaciones que se presentan como válidas. Ejemplo: «La educación desempeña un papel fundamental en la sociedad». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
5. Empleo de construcciones impersonales. Permiten ocultar o dejar indeterminado al agente y presentar afirmaciones con apariencia de objetividad. Ejemplo: «Se considera necesario revisar el sistema educativo». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
6. Empleo de construcciones pasivas. Desplazan la atención hacia el proceso o el elemento afectado, en lugar de centrarse en quien realiza la acción. Ejemplo: «Los resultados fueron analizados por varios especialistas». [EXPOSICIÓN]
7. Uso de perífrasis verbales modales de obligación y posibilidad. Expresan necesidad, conveniencia, obligación o posibilidad. Ejemplo: «Las instituciones deben garantizar la igualdad de oportunidades». [ARGUMENTACIÓN]
8. Empleo del modo subjuntivo. Aparece especialmente para expresar hipótesis, posibilidades, deseos o situaciones no presentadas como hechos constatados. Ejemplo: «Es posible que estas medidas reduzcan las desigualdades». [ARGUMENTACIÓN]
9. Uso de léxico denotativo. Las palabras se emplean con su significado referencial, evitando asociaciones subjetivas innecesarias. Ejemplo: «La población urbana ha aumentado durante las últimas décadas». [EXPOSICIÓN]
10. Uso de léxico connotativo. Se utilizan palabras que incorporan asociaciones afectivas, ideológicas o valorativas. Ejemplo: «Esta alarmante situación amenaza nuestro futuro». [ARGUMENTACIÓN]
11. Empleo de adjetivos especificativos. Delimitan el significado del sustantivo y permiten precisar la información. Ejemplo: «La contaminación atmosférica afecta a numerosos territorios». [EXPOSICIÓN]
12. Empleo de adjetivos valorativos. Expresan juicios positivos o negativos del emisor sobre la realidad. Ejemplo: «Resulta inadmisible mantener unas condiciones laborales tan injustas». [ARGUMENTACIÓN]
13. Uso de sustantivos abstractos. Permiten desarrollar conceptos, ideas, procesos y valores generales. Ejemplo: «La libertad, la igualdad y la responsabilidad son principios fundamentales». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
14. Empleo de tecnicismos. Aportan precisión conceptual mediante términos propios de una disciplina o ámbito de conocimiento. Ejemplo: «El algoritmo procesa los datos mediante operaciones sucesivas». [EXPOSICIÓN]
15. Presencia de campos semánticos. Agrupan palabras relacionadas por su significado y contribuyen a mantener la unidad temática. Ejemplo: «Escuela, alumnado, profesorado, aprendizaje y evaluación». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
16. Empleo de verbos de opinión y valoración. Permiten expresar la postura del emisor y su interpretación de los hechos. Ejemplo: «Creo que esta decisión perjudica a los sectores más vulnerables». [ARGUMENTACIÓN]
17. Empleo de verbos de conocimiento, explicación y constatación. Sirven para presentar información, describir fenómenos o introducir conocimientos. Ejemplo: «Los estudios muestran una relación entre ambos factores». [EXPOSICIÓN]
18. Uso de adverbios y expresiones modalizadoras. Manifiestan certeza, duda, posibilidad, valoración o actitud del emisor. Ejemplo: «Probablemente, esta situación empeorará si no se adoptan medidas». [ARGUMENTACIÓN]
19. Empleo de recursos retóricos. Las metáforas, comparaciones, hipérboles, antítesis e ironías pueden reforzar la expresividad y la capacidad persuasiva. Ejemplo: «Las redes sociales se han convertido en una ventana abierta al mundo». [ARGUMENTACIÓN]
20. Uso de expresiones de certeza y evidencia. Se emplean fórmulas que presentan las afirmaciones como seguras, evidentes o indiscutibles, reforzando la tesis del emisor y su capacidad persuasiva. Ejemplo: «Es evidente que la educación desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad». [ARGUMENTACIÓN]
21. Predominio de oraciones enunciativas. Se utilizan para transmitir información y formular afirmaciones, incluidas las que defienden una tesis. Ejemplo: «La lectura favorece el desarrollo del pensamiento crítico». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
22. Empleo de oraciones interrogativas retóricas. No buscan necesariamente una respuesta, sino provocar la reflexión del receptor y reforzar una postura. Ejemplo: «¿Podemos permitir que continúe esta desigualdad?». [ARGUMENTACIÓN]
23. Uso de oraciones exhortativas y exclamativas. Permiten apelar al receptor, expresar valoraciones intensas o reclamar determinadas actuaciones. Ejemplo: «¡No podemos permanecer indiferentes ante esta situación!». [ARGUMENTACIÓN]
24. Empleo de oraciones subordinadas causales, consecutivas, concesivas y condicionales. Expresan relaciones lógicas fundamentales para desarrollar razonamientos. Ejemplo: «Aunque la tecnología facilita la comunicación, también puede generar dependencia». [ARGUMENTACIÓN]
25. Empleo de oraciones explicativas, estructuras de relativo y construcciones aclaratorias. Permiten ampliar, precisar o completar la información presentada. Ejemplo: «La inteligencia artificial, que utiliza sistemas de aprendizaje automático, tiene numerosas aplicaciones». [EXPOSICIÓN]
26. Uso de construcciones atributivas, definiciones y reformulaciones. Facilitan la identificación, caracterización y explicación de conceptos. Ejemplo: «La biodiversidad es la variedad de seres vivos que habitan un ecosistema». [EXPOSICIÓN]
27. Empleo de conectores: ordenadores, aditivos, explicativos y ejemplificativos. Organizan la información y facilitan su comprensión. Ejemplo: «En primer lugar, analizaremos las causas; además, examinaremos sus consecuencias». [EXPOSICIÓN]
28. Empleo de conectores argumentativos. Los conectores causales, consecutivos, adversativos, concesivos y conclusivos establecen relaciones entre los argumentos y la tesis. Ejemplo: «Sin embargo, esta propuesta presenta inconvenientes; por tanto, debería revisarse». [ARGUMENTACIÓN]
29. Incorporación de datos, estadísticas, ejemplos y referencias documentales. Proporcionan información verificable que puede utilizarse tanto para explicar un fenómeno como para fundamentar una tesis. Ejemplo: «Según los datos publicados por el organismo, el porcentaje ha aumentado». [EXPOSICIÓN Y ARGUMENTACIÓN]
30. Incorporación de citas de autoridad y voces ajenas. Se recurre a opiniones de especialistas, investigaciones o fuentes reconocidas para respaldar una postura. Pueden introducirse mediante el estilo directo o indirecto. Ejemplo: «Según diversos especialistas, es necesario reforzar la educación digital». [ARGUMENTACIÓN]
PREGUNTAS PAU
5. Clasifique el texto según la tipología textual. Razone su respuesta y ejemplifíquela con citas del propio texto. (80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto). (1 punto)
Extensión máxima: 80 palabras, sin contar las citas textuales.
Para responder correctamente a esta pregunta, debes seguir los siguientes pasos.
Comienza señalando qué tipo de texto estás analizando. Ejemplo: «Nos encontramos ante un texto expositivo-argumentativo...».
Explica brevemente por qué el texto pertenece a esa tipología, haciendo referencia a las dos finalidades comunicativas que combina:
Exposición: el autor informa sobre un tema, presenta datos o explica una realidad.
Argumentación: el autor defiende una tesis, expresa una postura o intenta convencer al lector mediante argumentos.
Ejemplo: "Nos encontramos ante un texto expositivo-argumentativo, ya que combina información sobre la desigualdad doméstica con una postura crítica ante esta situación."
Señala un recurso concreto que contribuya a presentar la información objetivamente: tercera persona, construcciones impersonales, léxico denotativo, tecnicismos, datos estadísticos, etc.
Ejemplo: "La objetividad se manifiesta mediante el empleo de datos estadísticos..."
Reproduce literalmente un fragmento que demuestre la presencia del recurso identificado.
Ejemplo: ... como «El 70 % de las mujeres realiza diariamente tareas domésticas.» (l. 5)
Explica por qué el recurso contribuye a la objetividad y qué función cumple: aportar precisión, transmitir información verificable, presentar hechos o reforzar la credibilidad.
Ejemplo: ... que aporta información cuantificable y refuerza la credibilidad del discurso.
Señala un recurso que permita reconocer la opinión o valoración del autor: primera persona, léxico valorativo, verbos de opinión, expresiones modalizadoras, interrogaciones retóricas, etc.
Ejemplo: Por otra parte, la subjetividad aparece en el empleo de, entre otros rasgos, adjetivos valorativos...
Selecciona una expresión que demuestre claramente el recurso identificado y reprodúcela entre comillas.
Ejemplo: ... como «injusta» (l. 12)...
Explica qué valoración transmite el recurso y cómo contribuye a expresar la postura del autor o persuadir al receptor.
Ejemplo: ... que expresa una valoración negativa de la desigualdad y refuerza la intención persuasiva del autor.
Nos encontramos ante un texto expositivo-argumentativo, ya que combina información sobre la desigualdad doméstica con la defensa de una postura crítica ante esta realidad social.
La objetividad se manifiesta mediante el empleo de datos estadísticos, como «El 70 % de las mujeres realiza diariamente tareas domésticas.» (l. 5), que proporcionan información cuantificable y verificable, aportan precisión y refuerzan la credibilidad del discurso.
Por otra parte, la subjetividad aparece en el uso de adjetivos valorativos, como «injusta» (l. 12), mediante los cuales la autora expresa su rechazo a esta desigualdad y pretende sensibilizar al lector.